Hay ciertas pautas que cualquier horticultor aficionado debera tener en cuenta. Una de ellas es la de observar en que faz se encuentra la Luna. Así, desde siempre, sembrar en Luna creciente(la que se da entre la luna nueva y la luna llena) todas las plantas que crecen en altura y dan frutos. Como el tomate, los porotos, las chauchas entre otros. Y si desea sembrar plantas que se desarrollen bajo tierra o a ras del suelo, tales como la zanahorias, los nabos o las papas –entre las subterráneas- y las lechugas –que se desarrollan a ras de la tierra- abr que hacerlo con luna menguante. La razon es simple; dice la experiencia que estas variedades se malogran plantadas en luna creciente porque tienden a crecer en forma prematura. Para no fallar, los especialistas señalan que conviene plantar preferentemente tres dias antes de la luna llena todas las plantas, excepto las que puedan subir y florecer prematuramente, en especial las lechugas, que deberan sembrarse en luna menguante.
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